lunes, 28 de septiembre de 2009

TU POEMA

Quiero escribir un poema
que sea por demás bonito;
que acapare tu atención.
Que cuando lo leas sea
muy bello desde el principio.

Que logre plasmarte en él
de manera digna y fiel.
Que me inspire de tal modo
que un papel resalte todo
lo bueno de tu persona
y lo valioso de tu esencia.

Que me llene de sapiencia
para poder escribir
lo mejor de inicio a fin.
Y que encuentre mil pretextos
mientras escribo todo esto
para acordarme de ti.

Aunque hasta hoy, es así.
Porque tu imagen en mí
ya se ha vuelto indispensable;
y ya me hice inseparable
de un recuerdo que no cesa.

Hay una canción que versa
que en la soledad del templo
no puedes mirar a Dios,
pero sientes su presencia.
Ya lo creo, porque yo
por tí sentí esa experiencia.

Tú sabes. Aquél poema.
Aquél poema que escribo
creyendo que es para alguien
que aún no he conocido.
Quisiera que fueras tú,
pero tú no estás conmigo.

Dime... dime la verdad.
¿Ya te había conocido?
¿Eres la protagonista
de aquél poema que escribo?
...Sería un bello final
si lo termino contigo

Necesitaba decirlo...
Y lo digo en tu poema
pues no encuentro otra manera.
Aunque sabes. Me reprimo
porque realmente no digo
todo lo que yo quisiera.

Mil cosas más te dijera.
Pero diga lo que diga,
y aunque es para mi un honor
poder llamarte mi amiga,
quisiera tener... mejor...
mejor es que no lo diga.

Me causas melancolía.
No dejas de ser un sueño
ajeno a mi realidad.
Mas no sé por qué me quejo
si gracias a Dios ya tengo
la gloria de tu amistad.

Sé que me comprenderás,
pero es difícil estar
soportando un sentimiento.
Y vé, qué contrariedad;
pensaba escribir de ti
y escribí de lo que siento.

Perdóname.
Sólo intento engrandecer
lo más bello de tu ser,
y hablar de lo que ocasionas
con la bondad de tu alma
a el alma de otras personas.

Y a la mente que reacciona
con sólo escuchar tu nombre,
y a la locura de este hombre
que abusa de las ideas
y de la imaginación
para escribirte un poema.

¿Qué más te puedo decir?
Ah, que es complicado sentir
y permanecer callado.
Que no sé por qué el destino
nos colocó a ti y a mí
entre el tiempo y el espacio.

También entre otras personas,
entre mundos diferidos
y entre varias circunstancias.
Pero qué feliz me siento
por haberte conocido.
Y al asimilar todo ésto
sólo puedo decir... gracias.

domingo, 20 de septiembre de 2009

SI TÚ ESTUVIERAS CONMIGO

Comúnmente soy alegre;
pero cuando pienso en ti
me siento muy deprimido.
Todo sería diferente
si tú estuvieras aquí,
si tú estuvieras conmigo.

Prometo que si te encuentro
te llenaré del cariño
que almaceno en mi ternura.
Confieso que al no encontrarte
mi cariño en otras partes
lo he tirado a la basura.

Pues el amor que te guardo
algunas veces lo he dado
a quien he creido buena;
pero desgraciadamente
éste lo he desperdiciado
con quien no vale la pena.

Y es que pienso tanto en ti,
que cuando confío en alguien
me arriesgo en mi proceder.
Tanto tiempo te he buscado
que me ilusiono pensando
que tú eres esa mujer.

Y es que debes de saber
que yo soy un soñador.
He vivido entre mis sueños
viviendo en la realidad;
y por concebirte en ellos,
eres mi debilidad.

Si vieras cuánto deseo
que aparezcas en mi vida;
que la ilusión que yo tengo
sea ilusión compartida;
que en lugar de tener sueños,
tenga yo tu compañía.

Tal vez donde tú te encuentras
estarás pensando en mí
como en ti yo estoy pensando.
Tal vez tú también me esperas
mientras yo espero por ti,
y también me estás buscando.

En verdad que me haces falta.
Quiero compartir contigo
todo lo que traigo dentro.
Aquí muy dentro de mi alma
te guardo todo el cariño
que te daré, si te encuentro.

sábado, 19 de septiembre de 2009

ORACIÓN PARA UNA MADRE

Mami.
Ya puedo decir papá;
ya doy mis primeros pasos.
Pero, dónde estás mamá?
Porqué no siento tus brazos?

Mami.
No me quieren mis hermanos.
Cuando ellos me ven llorando
nunca me dan de comer.
Me pegan fuerte en las manos
y todos dicen gritando
que ya no me quieren ver.

Me dejan sola en la calle,
y si pregunto por ti
me dicen muy enojados
que no llore, que me calle,
que tú ya no estás aquí.

Me dicen que soy un bicho,
que además tú no me quieres;
y en ocasiones me han dicho:
Niña ¿Por qué no te mueres?

Además todas las noches
cuando Pa llega borracho
me ve dormida y me pega.
Sólo escucho sus reproches
cuando la ira le cega.

Mami.
¿Por qué me hacen tanto daño
si tan sólo tengo un año?
Papá no quiere que le hable
dice que yo soy culpable,
y que hubiera preferido
que yo no hubiese nacido.

Ellos piensan que no entiendo
las palabras que me dicen,
pero yo aún no comprendo
por qué razón me maldicen.

Mami.
Hoy cuando estaba dormida
llegó mi papá llorando,
y llorando me decía
que me estaba lastimando.
Dijo que sí me quería,
pero me siguió pegando.
Me dice que lo perdones,
que prometerá cuidarme
pero que no lo abandones…

…¡Mami!
¡No late mi corazón!
¡Papá está desesperado!
…Ahora sé por qué razón
nunca estuviste a mi lado.
Ahora sé por qué razón
yo jamás te pude ver.
Papá dijo que moriste,
que por mí la vida diste
al momento de nacer.
…Me dejaste sola y triste,
dime ma" ¿Por qué te fuiste?
si yo te quería tener.

-Hija, Hija mía.
Ya no llores.
Ya no vas a sufrir más.

¡Mamá!
¡Ya puedo escuchar tu voz!
…Mami ¿dime dónde estás?

-Hija, ya estamos juntas las dos.

viernes, 18 de septiembre de 2009

LA TUMBA

Por el daño que me hiciste
imploré al cielo tu muerte;
porque hiciste que te odiara
con la misma intensidad
con la que llegué a quererte.

Así como hubo un tiempo
en el que tanto te amaba
y por eso te bendecía,
hubo también otro tiempo
en el que a diario lloraba,
y a diario te maldecía.

Y mira... Aquí me tienes
llorando junto a la tumba
que ahora guarda tus restos.
Pero ya no te maldigo.
Ahora lo que me abruma
es el dolor de mis rezos.

Aquí estoy todas la noches,
y te rezo mi oración
con un gesto de ironía.
Pues ahora que estás muerta
yo tengo la sensación
de sentir tu compañía.

Cuando llega la mañana,
limpio el polvo de la tumba
y deposito unas flores.
Cuando llega la penumbra
regreso de nuevo a ti
junto con mis oraciones.

No sé cuánto ha transcurrido.
Pero a tus seres queridos
ya no les parece extraño
encontrar limpia y con flores
la tumba año con año.

...Cuando todos se marcharon,
me arrodillé en tu sepulcro...
...mis ojos me traicionaron.
En tu cruz puse mi mano
y sólo dije "Te amo".
Levanté la vista al cielo
y dije con desconsuelo:

Señor.
Antes que ella, morí yo...
Te juro que ya no puedo
soportar este dolor...
Después, ya no supe más.
Pero distinguí en la tumba
la leyenda que decía:
"Los dos, descansen en paz"

jueves, 17 de septiembre de 2009

A TI MUJER

A la mujer que logró
que el recuerdo de su imagen
fuera para mí un emblema;
la mujer que inspiró en mí
la costumbre de escribir
plasmándola en un poema.

Aquella mujer que hizo
de mi vida un paraíso
apacible y tormentoso;
esa que me hizo sentir
después del amor de madre
y de mi primer amor,
el cariño más hermoso.

La mujer que se adueñó
de la primera mirada
que ya no fue de ternura:
la mirada de pasión
con que miraba su rostro,
y el resto de su figura.

Aquella del primer beso
que alteró mis pensamientos
y a mi cuerpo estremeció;
mujer de quien me atraía
la experiencia que tenía
porque era mayor que yo.

Por esa misma razón
reprimí mis sentimientos
y fingí sentirme fuerte;
porque ella siempre me vió
como nunca la vi yo:
como un adolescente.

A esa mujer que amé
pero nunca se lo dije
por no perturbar su vida;
aquella, que bien lo sé,
me pudo corresponder…
cuando ya era prohibida.

Para la mujer que ahora
es ya toda una señora;
aquella a quien confesé
tanto cariño guardado,
pero tarde, tarde ya…
cuando ya se había casado.

A ti mujer, que después
de dejar mi adolescencia
te escogí como estandarte,
a manera de homenaje
te digo en este poema,
que nunca voy a olvidarte.

jueves, 10 de septiembre de 2009

LA NOVIA QUE YO TENÍA

Una novia yo tenía;
pero sucedió que un día
me encontré con una chica
que al verme me coqueteaba.
Esa chica me miraba
sin recato, sin pudor.

Poco tiempo transcurrió
para hacer que yo cayera.
Y es que entre mi novia y ella
había tal diferencia,
que por eso ni siquiera
quise poner resistencia.

Esa muchacha era dueña
de un atractivo inusual,
de un cuerpo maravilloso.
Su sonrisa, su mirar,
su coqueto caminar
eran encantos morbosos.

Por eso es que decidí
terminar con mi noviazgo.
Para enfrentarme a mi novia
no fue difícil fingir
que tal vez nos faltó algo,
que fallamos, que perdimos.

Y con más gestos fingidos
le hablé con hipocresía.
Le dije que merecía
un hombre mejor que yo.
Un hombre que valorara
su amor, su dedicación.

Entonces, la ví llorar.
No me había comportado
tan duro, tan insensible.
Dije adiós y me marché.
Sólo estaba interesado
por quedar otra vez libre.

Días después descubrió
que todo lo que le dije
en realidad no era cierto.
Mi antigua novia me vió
caminando por la calle
del brazo de mi "pretexto"

También iba acompañada,
y al juzgar por mi vivencia
pensé que era el novio nuevo.
Correspondí su mirada
con sonrisas de soberbia,
y a la vez, de menosprecio.

El tiempo siguió su curso.
Yo me encontraba extasiado
con la chica exhuberante.
Con afán de presumirla
íbamos a todos lados:
cines, antros, restaurantes.

Con lo que nunca conté
fue lo que pasó después:
Que cuando mi vanidad
vió su apetito saciado,
no hacía más que recordar
la novia que había dejado.

Me aburrí de divertirme,
de mi presunción, de todo.
Por alimentar mi ego
mi alma se quedo vacía.
Alimenté mi amor propio
con sucias filosofías.

A partir de ese momento
se deterioró mi vida.
Pagué mi arrepentimiento
con mi valor personal.
Acabé con mi autoestima
vagando de bar en bar.

Mil veces pensé buscarla
para pedirle perdón.
Mil veces busqué la forma
de darle una explicación,
...pero estaba convencido
que no había nada que hacer.

Después de mi poroceder,
¿qué le podía decir?
¿Qué no supe lo que hacía?
¿Qué no supe distinguir
entre su amor permanente
y un amor de fantasía?

¡Esas son estupideces!
¡Es igual falta de hombría
que pegarle a una mujer
que no puede defenderse!
Sólo que en esta ocasión
los golpes no son al cuerpo,
son golpes al corazón.

Por el daño que había hecho
me sentía poca cosa,
indigno, avergonzado.
El dolor y el sufrimiento
constituían el fruto
de lo que había sembrado.

Cierta noche, en un bar,
tomando en mi soledad
brindaba con mi amargura.
Esa noche desgraciada
me tenía reservada
otra lección, la mas dura.

En una mesa vecina,
la risa de una mujer
me resultó conocida.
Por lo que hablaba su novio
se encontraban celebrando
su futuro matrimonio.

Lo que pensé me aterró.
Me di vuelta tembloroso
a ver de quién se trataba.
...Me vió... Me reconoció...
La novia que yo tenía
era la que celebraba.

Ahí le pagué su llanto.
Salí del lugar llorando
y caminé hasta el jardín
en el cual nos conocimos,
en el cual solíamos ir
a pasear cada domingo.

Era muy de noche ya.
Sollozando cabizbajo
de pronto sentí una mano.
Intenté secar mis ojos
pero no lo permitió...
me los secó con su paño.

Y aunque me lo merecí,
ella no se rió de mí.
Cuando pude reaccionar
sólo atiné a preguntar
que por qué me consolaba,
que cómo me encontro ahí.

Ella sólo contestó
que no guardaba rencor,
que ya me había perdonado.
Que todo lo que sintió
ya no era más que un recuerdo
que se quedó en su pasado.

Dijo que al verme salir
supuso que ahí estaría,
que al verme llorar así
vió que estaba arrepentido.
Y ya no me dijo más...
La novia que yo tenía
se fue con su prometido...

martes, 8 de septiembre de 2009

EL NIÑO QUE NO NACIÓ

Hay un lugar en el cielo
donde se guardan las almas;
cada una destinada
al niño que va naciendo.
Por cada niño que nace,
ahi queda un alma menos.

Cuando ya sólo quedaba
un alma por todo el cielo,
Dios ordenó que cuidaran
de ella con gran recelo

Para el alma Dios tenía
otro destino distinto,
un destino similar
al que le dio a Jesucristo.

Por eso le concedió
tal variedad de virtudes
como sólo a Cristo diera.
Y es que estaba destinada,
por la bondad del Señor,
a dar paz sobre la tierra.

El Alma fue concebida
en pecado original.
El niño ya no sería
ni un Profeta ni un Mesías,
sería un niño normal.

La madre, al darse cuenta
de que estaba embarazada
se enfureció de repente.
No se sentia contenta
por el niño al que llamaba
"un lamentable accidente"

El Señor al mirar ésto
se preocupó por el niño
que ya estaba concebido,
pues su madre decidió
no esperar la bendición
que resultó de un "descuido".

Entonces el Señor quiso
quitar el alma del niño
para evitarle ese mal.
Es difícil aceptar
que puede dar más amor
y protección un animal.

Pero el niño,
cuya virtud del amor
fue la mas grande virtud
de todas las concedidas,
humilde pidió al Señor
que lo dejara con esa
que había gestado su vida.

El niño con la esperanza
de que su madre cambiara
se aferró a su petición;
y es que el niño ya quería
a la madre que tenía
por darle la concepción.

Pero lamentablemente,
aquí quedó revertido
lo del amor maternal,
pues la madre le dió muerte
al hijo que habia ofrecido
su amor incondicional.

Cualquiera puede pensar
que el Señor se equivocó,
pero así no pienso yo.
Esta es una prueba más
de la entrega, por amor,
de un niño que no nació

Nadie sabe quien sería
aquél que no vió la vida,
aquél por el que deciden
las que no deben vivir
y sin embargo si viven.

Un niño no es culpable
por el acto irresponsable
que comete una mujer;
él no tiene que ver nada
con la estúpida ignorancia
de un momento de placer.

Y aún así hay mujeres
que creen que el niño no siente
mientras se encuentra en el vientre;
pero la vida ya es vida
desde que el fruto germina
y el dolor ya está presente.

Pero así como hay mujeres,
existen los malnacidos
que no merecen el ser:
esos que faltos de hombría
también ofenden la vida
al violar a una mujer.

No sé que opinar de esto
bajo esas circunstancias,
pero por lo demás creo
que recurrir a un aborto
tan sólo por "deshacerse",
por nada se justifica.
Yo no entiendo a quien lo hace
ni entiendo a quien lo acepta.
Ni mi estupidez lo entiende
ni su estupidez lo explica.

...Hay un lugar en el cielo
a donde llegan las almas
de los que no ven la vida.
A cada niño que muere
se le da el don de juzgar
el dia del juicio final...
a una madre arrepentida.